El Principito
Un libro comúnmente mal interpretado como para niños, con personajes llamativos y un trasfondo mayor del que aparenta. El famoso libro: El Principito.
Admitiré que he leído este libro más de una vez, esto a lo largo de diversas edades, y fue la segunda (a los 11 años) la que finalmente logró despertar interés en mi.
Un libro considerado un clásico, una obra maestra, y para personas de todas las edades, esta pieza literaria por Antoine de Saint-Exupéry es, sin duda alguna, un libro simplemente maravilloso.
Antonie se crió en su mayoría sin su padre, en un entorno femenino dentro de una familia aristocrática en la ciudad de Lyon, y nos presenta la historia de un niño rubio de ojos azules, que llega a la tierra desde su pequeño planeta.
Mientras que las metáforas contenidas en las paginas de esta obra son muchas, considero que he sido capaz de formar una conclusión entre ellas:
En este libro, se presenta el mundo como un lugar habitado por personas materialistas que, en vez de apreciar las pequeñas bellezas del mundo, se limitan a buscar poder y se rigen por una vanidad ‘duradera.’ Básicamente, presenta nuestro mundo de manera cruda.
Los muchos símbolos plasmados en este libro representan nuestras capacidades, necesidades, deseos, orgullos e, incluso, tareas cotidianas, presentándolas de manera ‘simplificada’ con, desde mi perspectiva, el mero propósito de logran que nos familiaricemos y desarrollemos una nueva percepción de nuestro entorno.


Comentarios
Publicar un comentario