Trabajo investigación final- Iago


Taller de Lectura y Redacción
7 de junio del 2018
Liceo Michoacano
Santiago Areán Viveros

Reconocimiento de la Edad de Oro del islam como periodo histórico, cultural, científico y tecnológico

Introducción
La historia es el estudio del pasado desde los respectivos intereses del presente. ¿Será debido a esto que mayoritariamente los cursos de historia o la información que existe con respecto al periodo histórico del Renacimiento en los medios como internet reservan el término renacimiento solamente para Europa? Puede ser. Al realizar una búsqueda en Google acerca del Renacimiento uno puede encontrar grandes cantidades de artículos de historia acerca del Renacimiento vivido en países europeos, mayoritariamente en Italia. Sin embargo, no aparecen o aparecen en mucha menor cantidad artículos que traten al Renacimiento como un proceso histórico vivido en otras partes o naciones del mundo que no pertenezcan al continente europeo.
Esta problemática no se reserva solamente a una investigación digital, sino que abarca mucho más. Según el historiador británico Peter Burke el periodo histórico del Renacimiento no fue un proceso aislado o singular, sino que existieron múltiples renacimientos en la Edad Media, específicamente entre los siglos XII y la época de Carlomagno. Estos procesos históricos, científicos, tecnológicos, culturales y epistémicos comparten o coinciden en cuanto características específicas que se mencionarán posteriormente. (1987:13)
Así, la mayoría de las personas comprenden al proceso histórico del Renacimiento como uno solo, un proceso histórico que solamente se desarrolló en Europa, sin estudiar o simplemente considerar que existieron procesos históricos similares al Renacimiento Italiano que merecen la misma importancia de ser estudiados. Por lo tanto, el presente trabajo de investigación se propone el hacer una investigación que compruebe que el proceso denominado como Edad de Oro del islam comparte similitudes con el Renacimiento vivido en Europa, así como resaltar la importancia que existe en analizar procesos históricos en diferentes partes del mundo, que no sean siempre la versión occidental.




Marco Metodológico
Dado que la investigación presente estudia al proceso histórico del Renacimiento, se debe describir primero a este, así como la manera en que se comprenderá en el presente trabajo.
Se comprenderá por renacimiento al conjunto de procesos desarrollados entre y a finales de la Edad Media Europea, considerando que dicho periodo histórico consistió fundamentalmente en logros artísticos, el resurgir del interés por las enseñanzas clásicas, y que las personas de dicho periodo consideraban encontrarse en una era de renacimiento o renovación (Burke:1987:13). Otra característica común de los renacimientos es el intento de revivir conocimientos antiguos mediante factores culturales como el arte, así como realizar innovaciones en los conocimientos científicos, astronómicos, tecnológicos, entre otros.
Según Arnold Toynbee, historiador británico reconocido por su obra Estudio de la Historia, dice al respecto que “al utilizar la palabra renacimiento como un nombre propio nos hemos permitido caer en el error de considerar como un acontecimiento único lo que en realidad no es más que una manifestación concreta de un fenómeno histórico recurrente”. (Toynbee: 1954:9) Con esta frase, Toynbee propone situar al Renacimiento en la historia mundial, considerando como Renacimiento a los resurgimientos de la cultura helena, hasta la recuperación de tradiciones autóctonas de Japón y China.

De igual modo si la investigación girará en torno a los procesos históricos vividos por las sociedades islámicas es necesario comprender qué es el islam y qué es una sociedad islámica. Desde sus comienzos el islam fue el gran confirmador del monoteísmo, impulsó las artes y las ciencias sin discriminar la raza, el credo o el color de sus ciudadanos. La civilización islámica afectó a las civilizaciones colindantes mediante zonas de influencia, en donde los pueblos vecinos obtenían su religión, otros su sistema político, sus tradiciones y costumbres, etc. Zonas de influencia fueron España (con el califato de Córdoba) y Sicilia, entre otros.
El islam es la segunda religión del mundo, ya que cuenta con más de 1,200 millones de seguidores. Sin embargo, en la actualidad existe una gran confusión entre arabismo, islam y musulmán, por lo que es sumamente importante distinguir entre cada uno. El islam se encuentra instalado dentro del núcleo familiar, de la religión monoteísta, pero también es un concepto más amplio, abarca la cultura, la fe, la religión, la política, la filosofía, la teología. Se suele identificar al islam con los países árabes, mientras que en realidad no está circunscrito en una sola cultura nacional, sino que es una religión universal que abarca una gran pluralidad étnica y cultural. (Tamayo: 2009:15)

Existe una gran confusión entre los últimos dos conceptos fundamentales de la investigación presente, que son: musulmán y árabe. Musulmán es la persona practicante de la religión islámica. Árabe, a diferencia, es definida por la Real Academia de la Lengua Española como la persona proveniente de la región de Arabia que utiliza la lengua árabe como su lengua materna[1].


Desarrollo

“Los logros de la civilización islámica y sus contribuciones positivas al mundo y al Renacimiento europeo no han sido suficientemente reconocidos” (Essa: 2014:1). Efectivamente, la sociedad islámica realizó importantes aportaciones renacimiento europeo y su proceso de desarrollo, pero debido a la falta de estudios e investigaciones apropiados, dichas aportaciones no han sido reconocidas.
A lo largo de la historia, los musulmanes concebían a la búsqueda de nuevos conocimientos como un deber religioso, debido a que el islam establecía que las personas debían disfrutar de los bienes terrestres dentro de los límites morales y éticos.
Mientras el continente europeo se encontraba en la Edad Media (etapa de la historia de Occidente caracterizada por un estancamiento de los conocimientos científicos), la civilización islámica se encontraba en su plena expansión geográfica, al igual que un fervor intelectual y cultural. Dicho en otras palabras, la civilización islámica se encontraba en su Edad de Oro.
Según el historiador Philip Hitti, durante la primera parte de la Edad Media, ninguna otra civilización contribuyó tanto al progreso de la humanidad como hicieron los árabes (considerando por árabes a todos aquellos cuya lengua materna era el árabe). Durante siglos, el árabe fue la lengua de cultura y progreso intelectual. Desde el siglo IX al siglo XII, se escribieron miles de libros de filosofía, medicina, matemáticas, astronomía, religión y geografía en lenguas árabes.
Así, los europeos se beneficiaron de los conocimientos generados por las sociedades islámicas (mayoritariamente sociedades árabes), específicamente de la medicina y la ciencia. Durante siglos, la medicina Occidental no era nada más que la continuación de los conocimientos árabes. Estos penetraron a Europa mediante las zonas de influencia, que se encontraban principalmente en Sicilia, Italia y el Califato de Córdoba en España, además de que las ideas árabes se filtraran mediante textos traducidos al continente Occidental durante las guerras cruzadas.

Este último, el califato de Córdoba, ubicado en el entonces Al- Ándaluz (actual estado de Andalucía en España), merece atención especial, debido a que mientras Europa se encontraba en la Edad Media, el califato tenía una expansión inigualable a la de cualquier otra ciudad europea, desarrollándose durante los siglos IX y X. Tenía alrededor de un millón de habitantes, que no solamente pertenecían a la península arábica, sino que la población de dicha ciudad estaba constituida por bizantinos, judíos sefaradíes, bereberes de África, cristianos arrianos y católicos, eslavos, entre otros pueblos. Dichas características de la ciudad, junto con los avances arquitectónicos, impresionante higiene urbana, grandes bibliotecas y colecciones de obras literarias con conocimientos históricos y científicos; hacían al califato la ciudad más avanzada de aquellos siglos, hasta su disolución en el siglo X. Sin embargo, a pesar de la disolución del califato de Córdoba, la ocupación musulmana de la península ibérica se prolongaría durante otros 500 años aproximadamente. (Shamsuddín:26)

Ya se ha descrito entonces, la fuerte relación que existe entre el Renacimiento Europeo y la Edad de Oro del islam. Pasemos ahora a estudiar un poco acerca de la Edad de Oro del islam, el proceso de renacimiento (por así decirlo) propio de la cultura islámica.
La Edad de Oro del islam fue un proceso histórico que abarcó aproximadamente cinco siglos (se estima que desde el 786 D.C. hasta el 1258 D.C.).  Sin embargo, esta etapa no solamente se dio en las civilizaciones islámicas, sino que sus raíces se encuentran en la cultura persa, proveniente de Irán, en los Bereberes de África del Norte y las zonas de influencia con Europa como el califato de Al Andaluz en España. Así, entre el trabajo de judíos, cristianos, hindús y chinos, se dio un gran fervor intelectual, científico, tecnológico, arquitectónico, etc. Que conformaron las bases de la edad de oro islámica.
Los trabajos de civilizaciones antiguas como la romana y la griega contribuyeron también a los logros científicos y filosóficos generados en la edad de oro. Aquí podríamos observar una similitud grande con el renacimiento Occidental, en específico el italiano, ya que este se caracterizó por retomar conocimientos antiguos de las culturas griega y Romana para utilizarlos como base para sus nuevos descubrimientos epistémicos [2].
La Edad de Oro islámica trajo consigo una cantidad infinita de conocimientos e innovaciones para la humanidad entera, hecho que se ha mencionado de manera constante en la presente investigación. Así, algunos ejemplos de conocimientos o innovaciones concretas generadas a partir de la Edad de Oro islámica son las siguientes. En ciencias, los árabes realizaron aportaciones astronómicas a las matemáticas, creando en 770 un sistema numérico, definiendo a los algoritmos, haciendo grandes cálculos trigonométricos, entre otros logros. En cuanto a ciencias ópticas y mecánicas, los árabes ya estudiaban en la Edad de Oro el fenómeno de la refracción, el de reflejo, etc. En química y alquimia, destacan personajes como Jabir ibn Hayyan, quien junto con otros químicos y alquimistas árabes sentaron las bases de la química moderna.
En filosofía, los árabes se sumergieron en reflexiones acerca de la sociedad, la vida, la ciencia, entre otros temas.
De igual modo, otra de las ciencias de humanidades, la historia, recibió un gran desarrollo en las civilizaciones islámicas, destacando grandes genios e historiadores como Muhammad ibn Jarir al-Tabari.
El arte de la Edad de Oro islámica consistió básicamente en pintar patrones geométricos y florales, sin la presencia de figuras humanas en sus representaciones artísticas, esto debido a cuestiones religiosas.
Así, tal como estos ejemplos, la Edad de Oro islámica realizó cientos de aportaciones al desarrollo del ser humano, con miles de aportaciones en cada campo imaginable, ciencia, medicina, astronomía, arte, historia, etc.


Desafortunadamente Occidente fue intolerante a otras culturas con diferentes filosofías durante la Edad Media, por lo que la historia del “No occidente” fue descartada, debido a que se consideró irrelevante para las necesidades intelectuales de aquel entonces. Bibliotecas enteras fueron quemadas, y todo lo que no provenía de Europa era descarado, incluyendo varios de los conocimientos generados por la cultura del islam.
Durante los años de la edad de oro del islam, Europa contribuyó comparativamente poco al desarrollo del conocimiento humano hasta la llegada del Renacimiento, periodo en el cual Europa despertó y su filosofía, artes, ciencias y nuevos sistemas políticos florecieron.


Conclusiones
La primera hipótesis que se tuvo sobre el presente trabajo de investigación fue la siguiente: El periodo histórico y artístico conocido como Renacimiento no solamente se vivió en ciudades como Roma, sino que fue un fenómeno recurrente en diferentes culturas. Los renacimientos vividos por la cultura Islámica y China merecen una importancia como la otorgada al renacimiento italiano occidental.
Sin embargo, conforme la investigación se desarrolló, se pudo observar que es imposible comparar a la Edad de Oro islámica con el Renacimiento Europeo, pero esto no se debe a que uno sea mejor o más interesante de estudiar que el otro, ni que uno haya tenido más importancia que el otro en el desarrollo de la historia de la humanidad. Ambos procesos históricos fueron distintos, efectivamente, compartieron ciertas características en común, como el retomar conocimientos de culturas antiguas para la generación de nuevos conocimientos, o las grandes innovaciones en las ciencias, las artes y el pensamiento abstracto; ambos procesos tuvieron una relación histórica, es decir que los conocimientos árabes que comenzaron a penetrar a Europa mediante las zonas de influencia pudieron haber inspirado a Occidente a hacer un  Renacimiento; pero ciertamente, no podemos clasificarlos a ambos como Renacimientos. Existió un Renacimiento Occidental y una edad de oro del islam. Pero sí se puede cambiar algo en el estudio y la enseñanza de la historia universal, y ese cambio es aprender a valorar que hubo renacimientos en Europa, que hubo una edad de oro en la civilización islámica, y que las aportaciones de ambos procesos históricos fueron fundamentales para el desarrollo del conocimiento humano, que gracias a ambos periodos se logró configurar este complejo mundo en el que habitamos hoy en día.

En el trabajo de investigación presente se pretendía que se reconociese el periodo histórico del renacimiento en otras partes del mundo que no fuesen solamente países europeos como Italia, que se expandieran los límites que la mayoría de las personas tienen acerca de los conocimientos renacentistas, de las innovaciones culturales y científicas de dicho periodo. Conforme la investigación se fue desarrollando se pudo observar que en realidad la afirmación inicial de este trabajo era errónea, debido a que en realidad el mundo islámico no había vivido un proceso de renacimiento similar al vivido en Europa, por lo que no sería posible colocar a ambos procesos en un mismo nivel.  Tanto la cultura Occidental como la cultura islámica vivieron procesos similares al recuperar conocimientos de las grandes civilizaciones antiguas para crear nuevos conocimientos, el generar innovaciones tecnológicas, científicas y epistémicas, y el dar un desarrollo de las bellas artes de sus respectivas culturas. Sin embargo, la civilización islámica no vivió un renacimiento. Vivió una era de oro con procesos similares al renacimiento, pero se dio siglos antes de que surgiera en Europa dicho periodo. A su vez, Europa dependió de los descubrimientos del islam para poder generar sus propios.
Sin embargo, el autor de esta investigación considera que el objetivo de dar a conocer una historia diferente a la que siempre escuchamos se cumplió por completo, al igual que se encontraron grandes registros con una vasta información acerca del tema. Tal vez el trabajo no logró comprobar que el mundo islámico vivió un renacimiento, pero si reafirmó que vivió un periodo histórico y cultural similar que merece la misma importancia y estudio que el renacimiento Occidental.

A manera de una conclusión personal sobre la investigación realizada, disfruté mucho hacer esta investigación, porque lo que yo pensaba en un principio estaba incorrecto, y al irse desarrollando la investigación pude descubrir lo que en realidad había ocurrido, pude adentrarme en conocimientos nuevos acerca de mi tema y profundizar en el aprendiendo todo el tiempo. Creo que una investigación que te brinda nuevos conocimientos es sumamente valiosa, más que una en la que ya se conoce cuál va a ser la conclusión de la hipótesis. 


Bibliografía
1.    Burke, Peter (1987) “El Renacimiento”, Macmillan Education Ltd, Londres, Inglaterra, p.p. 13, 14
2.    Toynbee, Arnold (1954) “Estudio de la Historia”, Oxford, Inglaterra, p.p.9
3.    José Tamayo, Juan (2009) “Islam,Cultura, religión y política”Editorial Trotta, Colección estructuras y procesos, Madrid, España, p.p.15 y 16
4.   Diccionario de la Lengua española (2017) Árabe, Recuperado de: http://dle.rae.es/?w=diccionario
5.    Essa, Ahmed; Ali, Othman (2014) Estudios sobre civilización islámica. La contribución de los musulmanes al renacimiento, International Institute of Islamic Thought, London Office, Londres, Inglaterra, p.p. 24, 25, 26
6.    Shamsuddín Elía, R.H. “La civilización del islam”, Instituto Argentino de Cultura Islámica, Argentina, p.p. 25,26
7.    Renima, Ahmed; J. Estes, Richard; Tiliouine, Habib (2016) The Islamic Golden Age: A Story of the Triumph of the Islamic Civilization, The State of Social Progress in Islamic Societies, Springer Inteernational Publishing, p.p.3, 4, 5, 47, 48, 49, 50




[1] Diccionario de la Lengua española (2017) Árabe, Recuperado de: http://dle.rae.es/?w=diccionario
[2] Renima, Ahmed; J. Estes, Richard; Tiliouine, Habib (2016) The Islamic Golden Age: A Story of the Triumph of the Islamic Civilization, The State of Social Progress in Islamic Societies, Springer Inteernational Publishing, p.p.3, 4, 5, 47, 48, 49, 50


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